MatesiLLa

Apr 10

POR TI

Dices que ya has hecho el amor con ciento veinte cuerpos (y has arreglado el tuyo, según dices) contando las mujeres y los hombres. Te gusta pregonarlo, y pasear ese sentido higiénico del mundo por encima de cosas y de seres. En cambio yo, ya ves, casi un monógamo (perversión que a menudo me fastidia) me sé idéntico a ese amante voluble que busca cada noche en un cuerpo distinto aquello que no cambia; a los adolescentes, cuando rondan la Alameda en la noche, o a los místicos que saben de otro amor y de otros medios: o a gigolós y a putas. Pero no a ti, en nada a ti, jamás a ti. Yo comparto con ellos un idéntico espasmo, un idéntico miedo, una ansiedad idéntica y una idéntica e indiferente lasitud. Una belleza bronca se nos revela idéntica, esa grosera, flaca, y siempre esquiva, realidad del amor (la gracia verdadera de la vida). Una idéntica burla nos aguarda al final. Divina, sí. En cambio, tú, que del amor has hecho una lista de nombres, una absurda terapia sin dioses ni deseos, no te atrevas a hablarme. Ya tienes tu castigo. El amor, para ti, jamás será una ofrenda.

ENRIC SÒRIA